Prepara tu piel para el verano con 5 sencillos consejos

Publicado el 19 de junio de 2017

Con la temporada estival a la vuelta de la esquina, las ganas de conseguir un bonito bronceado van en aumento. Pero debemos tener cuidado con las primeras exposiciones al sol del verano, ya que han pasado demasiados meses desde el último contacto solar y una mala preparación puede provocar daños en nuestra piel. Hoy en el blog de As Cancelas os traemos unos pequeños consejos para afrontar de forma responsable los primeros rayos de sol, y evitar así manchas, arrugas y quemaduras.

Primer paso, una buena exfoliación

Para obtener un bronceado uniforme, lo primero que debemos hacer es exfoliar bien nuestra piel para eliminar células muertas, exceso de grasa e impurezas. Y es que tratar la piel sin limpiarla en profundidad, es como ducharse con la ropa puesta. Cuanto más uniforme y suave consigamos mantenerla, más uniforme, luminoso y duradero será el bronceado.

Para el cuerpo, aplica con un suave masaje un exfoliante granulado acompañado de un guante de crin, que además de eliminar impurezas, reactiva la renovación celular de la piel estimulando la circulación sanguínea. En el rostro, utilizaremos un producto más suave, ya que la epidermis facial es mucho más sensible que el resto del cuerpo.

Mantén hidratados tu piel y tu cuerpo

Para que nuestra piel esté suave como la seda y sea más resistente a la hora de tomar el sol, debe estar nutrida y bien hidratada. Con los poros ya limpios tras la exfoliación, la piel se mostrará más receptiva a recibir un tratamiento hidratante, que le ayudará a conservar su elasticidad, y en consecuencia, a tener un bronceado más duradero y uniforme.

Sabemos que durante el invierno cuesta más mantener la rutina diaria de hidratación, pero en verano no hay excusas, las cremas hidratantes son un básico que debe acompañarnos en todo momento, ya que estamos sometidos a unas temperaturas más altas y la piel necesita más aporte nutritivo.

Además de por fuera, también es muy importante mantener nuestro cuerpo hidratado por dentro, ya que el agua es imprescindible para que la piel esté protegida ante el sol. Márcate como objetivo beber más de 1,5 l de agua al día y aumenta la ingesta de zumos, gazpachos o infusiones.

Protector solar para pieles sensibles Bella Aurora (Súper Perfumerías), neceser sandia rafia (Oysho), gel facial exfoliante 3 en 1 (Flormar), sombrero paja (Oysho), bruma autobronceadora hidratante Bioderma (Arenal Perfumerías).

El protector solar, tu gran aliado

Puede que nos dé pereza utilizarlo, o puede que pensemos que nos vamos a broncear de forma más rápido si prescindimos de él, pero debemos ser conscientes y responsables: el uso del protector solar es un paso obligatorio e imprescindible antes de exponernos al sol. Y no solo en playas y piscinas, durante el verano la piel está más expuesta que nunca a las radiaciones solares por lo que es recomendable hidratarnos diariamente con una crema que contenga factor de protección.

En cuanto a la elección del factor de protección que escoger (FPS), hay que tener en cuenta que el número que aparece en los botes de crema hace alusión al tiempo que podemos pasar al sol sin quemarnos después de aplicar el protector. Es decir, si con la piel en estado normal te quemarías a los cinco minutos, con una crema con factor FPS 15 puedes aguantar sin quemarte hasta 15 veces más (75 minutos en total).

Para bloquear tanto los rayos UVA como los UVB, opta por un protector de amplio espectro, y si eres de los que no perdona el baño, que también sea resistente al agua. Aplícalo 30 minutos antes de la exposición al sol para que la piel pueda absorberlo sin problema.

Prepara tu piel desde dentro

Para que la piel luzca bonita y bronceada es imprescindible nutrirla desde dentro, a través de una alimentación saludable. Durante la temporada estival:

Apúntate a los alimentos ricos en betacaroteno, ya que estimulan la síntesis de melanina y refuerzan el efecto bronceado. Encontrarás este pigmento en zanahorias, pimientos, melocotones, albaricoques, calabaza, tomates, melones…

Aumenta las defensas de tu piel con un aporte extra de vitaminas y antioxidantes. En tu nevera no deben faltar alimentos ricos en vitamina C (como los cítricos), en vitamina A o en ácidos grasos, que encontrarás en el pescado azul, los frutos secos y el aceite de oliva. Los alimentos con antioxidantes, como las fresas, cerezas o frambuesas, te ayudarán a prevenir el envejecimiento de la piel que puede ocasionar la exposición al sol.

Exfoliantes facial purificante de algas marinas (The Body Shop), protector solar Clarins (Arenal Perfumerías), toalla playa topos (Oysho), bolso mimbre (Oysho), emulsión autobronceadora Shiseido (Súper Perfumerías).

Cuándo y cómo tomar el sol

Debemos ser conscientes que gran parte de nuestro cuerpo ha estado durante muchos meses sin tener un contacto directo con el sol, por lo que para que la piel se acostumbre y vaya consiguiendo tener sus propias defensas, las primeras exposiciones deben ser progresivas en dosis de 10, 15 y 20 minutos.

Durante los primeros días, se recomienda tomar el sol en las horas en las que es menos fuerte: por la mañana y durante las últimas horas de la tarde. Entre las 12:00 y las 16:00h las radiaciones solares son más agresivas, por lo que es recomendable evitar este lapso de tiempo o aumentar el uso de protector solar.

Es más saludable tomar el sol en movimiento o durante un baño, ya que el contraste del calor con el agua fría calma los efectos de la exposición, por lo que debes tratar de no permanecer inmóvil tomando el sol durante más de 15 minutos seguidos.

Durante los primeros días, recurre al autobronceador

Mientras no abandonemos el tono blanquecino que nos ha dejado el invierno, recurre a los productos autobronceadores y presume de un ligero tono de bronceado. Afortunadamente, este campo de la cosmética ha evolucionado mucho en los últimos años, y ahora disponemos de un montón de opciones fáciles de extender que dejan un resultado muy natural.

Pero no debemos olvidar que un autobronceador no es sinónimo de protector. Para proteger nuestra piel de las agresiones, hay que aplicar una crema protectora antes de utilizar el producto autobronceador.